lunes, 4 de octubre de 2010

Halo: recuerdos de un Spartan.


Saltó sin pensarlo de la fragata a punto de estallar, tenía una misión que cumplir y en el visor de su casco, mientras la gravedad lo arrastraba inexorablemente hacia la atmósfera, repasaba la información más importante. El espectáculo pirotécnico de la fragata explotando, con la pérdida de miles de vidas, sólo era acompañado por su respiración pausada y el bombeo del anticongelante circulando por la armadura en medio de la quietud del espacio. Entonces  073  pidió al ordenador algo de música del siglo XX mientras notaba como su cuerpo iba ganando velocidad rápidamente.

En unos segundos se vio envuelto en una bola de fuego y ordenó desconectar la señal visual exterior para no quedarse ciego. Sin poder mover un músculo a causa del bloqueo de seguridad de su Mark V comenzó a dejar volar su mente hacia atrás, buscando algún punto que le recordara las ganas de vivir que tuvo un día, y sus pensamientos le llevaron a un nombre -Marilyn-, que pronunció como sin darse cuenta. Entonces el ordenador abrió la carpeta codificada con ese nombre en su memoria y le mostró unas instantáneas de hace algunos años, cuando las cosas eran diferentes... -Entrada en la atmósfera completada- avisaba metódicamente el traje haciendo que desapareciera rápidamente la visión de sus recuerdos para mostrar información en tiempo real del terreno que cada vez se encontraba más cerca. -Zona llamada Nimbus Peak, terreno montañoso...- Pero él continuaba rememorando con algo de melancolía los años de entrenamiento, antes de que se produjeran todos aquellos horrores. A una edad muy temprana habían cambiado su familia por una unidad de élite, y con 17 años ya estaba dejándose la piel en combate. En aquellos años conoció el rechazo de sus congéneres humanos cuando él sólo pretendía cumplir órdenes y ayudarles, cuando era más temido que el enemigo. Conoció el amor, el desconsuelo, la amistad, el odio y todos los sentimientos humanos en medio del campo de batalla, dominados por uno solo, la horrible sensación de pérdida, aquella sensación era a lo único que él tenia todavía miedo. Si al menos Marilyn estuviese con vida tendría alguna razón para seguir a parte de las meras órdenes, que había cumplido religiosamente y sin pensar durante toda su vida... -Coordenadas de aterrizaje estimadas... posibilidad de patrullas Covenant: muy alta.-
Cuando oyó esto el Spartan sacudió la cabeza sacándose de dentro los malos recuerdos y esbozó una feroz sonrisa, -exploradores Elite detectados a menos de un kilometro, 10 segundos para  colisión-. Al fin y al cabo el campo de batalla era su lugar de residencia, el único momento donde el SPARTAN-073 sentía auténtico alivio, así que apretó los dientes y se preparó para el impacto.

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